Otra vez tendré que guardar este amor,
y no porque no lo hayas cuidado,
por primera vez es todo lo contrario.
Lo supiste cuidar tan bien que me acostumbré
a tu manera de cuidarlo y quererme de vuelta.
A lo bonito que se sintió quererte y tenerte
por un instante fantasma.
Aunque nunca lo vi como un juego,
siempre fue uno peligroso,
por creernos especiales,
por creer que sí podíamos querernos puro y no de a poco,
por querernos como dos enfermos con fecha de caducidad.
El tiempo contigo siempre fue agua y quise detenerlo
y hacerlo duradero en un par de lineas escritas en un papel.
Déjame caer más duro que el efecto de las patillas
cuando te levantas y te das cuenta que seguís siendo tu.
Que ni aunque te preguntes mil veces quién quisieras ser
no lo podes cambiar.
Siempre vas a ser tú, siempre lo fuiste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario