Otra madrugada lúcida
escribiendo poemas sin remitente
esperando que regreses
mientras el silencio de la ciudad
me obliga a escuchar la psicofonía
de tus gemidos inexistentes.
Creando un espejismo
de lo que una vez nos convertimos
jurando la mitad de un para siempre
tratando de descifrar tu mirada inescrutable
buscando una escena real
o la más fantástica
y creerla lo suficiente para permanecer en ti.
Llevo ya un par de noches
con sueños interrumpidos
buscándote en vano en mi cuarto
pidiendo arder contigo una vez más
y así acabar con esta obra de teatro
que tanto odio sin ti.
Quisiera dejar de sangrar tu ausencia
pero es mi dolor favorito para convertirlo en poesía.
escribiendo poemas sin remitente
esperando que regreses
mientras el silencio de la ciudad
me obliga a escuchar la psicofonía
de tus gemidos inexistentes.
Creando un espejismo
de lo que una vez nos convertimos
jurando la mitad de un para siempre
tratando de descifrar tu mirada inescrutable
buscando una escena real
o la más fantástica
y creerla lo suficiente para permanecer en ti.
Llevo ya un par de noches
con sueños interrumpidos
buscándote en vano en mi cuarto
pidiendo arder contigo una vez más
y así acabar con esta obra de teatro
que tanto odio sin ti.
Quisiera dejar de sangrar tu ausencia
pero es mi dolor favorito para convertirlo en poesía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario