domingo, 25 de marzo de 2018

Desencuentro

Entramos al cuarto,
la luz está apagada,
nadie brilla.
Afuera esta lloviendo,
aquí adentro también.

Estamos frente a la otra y nos logramos ver las caras
cuando afuera pasó un carro
y logró iluminar la habitación por unos segundos.
Tu lloras, yo también.
Solo escuchamos los pedazos de las almas rotas que van cayendo al suelo.

Te desvestís, yo te sigo.
Abrazamos nuestros cuerpos desnudos tratando de sentirnos,
tratando de encontrarnos.
Y lo hicimos en la brevedad del momento,
pero ninguna lo vio venir.
Yo creía que era de madrugada
y tu, que estaba atardeciendo.
Empezamos a desesperarnos por no poder parar el tiempo,
hacernos eternas aquí y no quedarnos plasmadas en un poema.

Me aferro al momento, queriendo no querer huir,
sintiendome peor que alma en pena
buscando refugio en un cuerpo exiliado.

¿Habías sentido alguna vez como se desgarra tu alma?
¿Cómo te rompen tu inocencia
mientras lo unico que podes escuchar
es el sonido de tu lamento
reventando en las paredes de tu cuerpo?

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