martes, 23 de agosto de 2016

El último tiro

Uno más.

El olor a tabaco mezclado con sangre agudizan mi sentido del olfato.

Uno más. 

La habitación da vueltas y su nombre revolotea en el espacio. 

Uno más. 

La canción psicodélica  de fondo y la luz tenue me debilitan aún más. 

El último. 

Las palabras inescrutables que  solo son ideas incompletas alborotan mi cerebro. 

Ahora sí, el último. 

Las voces sin cuerpo me susurran al oído que todo estará bien. 

Que sea doble.

Mi corazón y respiración están en sintonía, ninguno suena. 

Se acabó. 

No hay cuerpo que jale. 

Es oscuro pero todos aparentan ser felices. Ninguno lo está.
Creo que este es el lugar en donde mi mamá no quería que estuviera. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario